Fundraising para las Universidades Españolas

"El modelo actual de financiación es insostenible". Este era el titular de un artículo publicado hace unas semanas en prensa y recogía la opinión de Montserrat Boix, rectora de la Universidad Autónoma de Barcelona. Hablaba del déficit en que incurren la mayor parte de las universidades públicas catalanas, y por extensión las españolas. Se necesitan ingresos para hacer frente, entre otros aspectos, a obras de mantenimiento, servicios y proyectos de investigación.

Según el informe anual de CRUE (asociación formada por 76 universidades españolas y principal interlocutor con el gobierno central), la inversión en las universidades públicas en el año 2016 alcanzó la cifra más baja registrada en los años de recesión económica: 1.336,5 millones de euros; con una caída de 193,2 millones de euros. El futuro no es muy esperanzador, porque el objetivo es reducir el gasto público en la Política de Educación del 4.02% del PIB en 2016, al 3.70% del PIB en 2021. Una reducción de 3.580 millones de euros hasta 2021.

Aprendiendo del caso de Gran Bretaña

Algo parecido pasó en Gran Bretaña a inicios de los 80 con el gobierno de Margaret Thatcher, aunque con una dimensión y profundidad mucho más agresiva. Según Peter Welby, un reputado periodista inglés especializado en educación, "the treatment of universities was compared to Henry VIII's dissolution of the monasteries. In the first big public spending cuts of the 1980s, they suffered more than any other public service". No es el caso español, y eso juega a nuestro favor.

Las universidades públicas inglesas, forzadas por la situación, empezaron a desarrollar programas de fundraising, que al cabo de los años han acabado generando millones de libras.

Los resultados del fundraising universitario en Gran Bretaña

Según el Informe Ross-CASE 2019 (sin ninguna duda, uno de los más reputados centros de investigación sobre educación superior del mundo) por tercer año consecutivo, la recaudación de fondos de educación superior en el Reino Unido está en alrededor de mil millones de libras anuales, y no contentos con eso, las universidades inglesas han desarrollado un plan para doblar el objetivo en 2022: 2 billones de libras (en el próximo artículo explicaré qué pretenden hacer). Las universidades tienen una media de 6 personas trabajando en fundraising, aunque hay universidades como Oxford que tienen más de 50.

Observa los siguientes gráficos:

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Resulta evidente la progresión de los ingresos en concepto de fundraising, y también que la inversión en fundraising (equipo, estrategia y tecnología) se acaba estabilizando, mientras que los ingresos continúan aumentando. O dicho de otra manera: quien invierte unos años en fundraising, se puede sentar a ver crecer los ingresos. Sentarse no es dormirse.

Muy interesante también los Peak Point, años en los que grandes filántropos han dado cuantiosas sumas a diferentes universidades, haciendo disparar la curva significativamente.

Obviamente, esto tiene sus defensores y detractores.

Lo que está claro es que la universidad española tiene la oportunidad de complementar sus ingresos vía fundraising, de una manera más sosegada, y manteniendo el control de su propio modelo, cosa que no sucedió en UK. En ese sentido son muy recomendables los artículos de Juan Salvador Pérez Villanueva, responsable del Programa de Mecenazgo y Patrocinio de la Universidad Jaume I de Castellón, una de las universidades del territorio nacional que más han apostado por el fundraising; y de Carmen Pérez Esparrells, profesora de Economía Aplicada de la Autónoma de Madrid, y autora, entre otros, del artículo "Dejemos de llorar", sobre por qué no despega el fundraising universitario en España.

Fundraising en universidades: ¿Por dónde empezar?

  • Primero: creer que es posible.
  • Segundo: no esperar los frutos a la mañana siguiente de plantar una semilla
  • Tercero: poner orden

Lo fácil es ordenar todo lo que tu universidad está haciendo respecto a este tema. Sea poco o mucho, o responda un modelo "Pure philantrophy" (alumni y major gift) o de "partnership&sponsorship" (empresarial, "foundation research"), la universidad requiere paquetizar y difundir de una manera ordenada lo que ya está haciendo. La dispersión no genera ingresos

El punto GIVING, o cómo ordenar lo que ya hace la universidad y empezar a captar fondos

Independientemente de si la universidad tiene o no departamento o equipo de fundraising, y de la dimensión de la institución, un elemento clave es disponer de un espacio Giving en la página web de la universidad.

¿Qué es exactamente? Es un espacio en la web donde mostrar de manera ordenada tres cosas: a qué proyectos o aspectos donar, cómo hacerlo, y por qué importa hacerlo. A partir de esta base, uno puede sofisticarlo todo lo que quiera, pero es mejor no alejarse de la simpleza y de lo concreto.

Todo tipo de universidades (desde las grandes como el MIT, Standford, Harvard, Cambridge...., hasta más pequeñas como la de KU Leuven, Bournemouth University, Universidad de Amsterdam) disponen de un espacio Giving.

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Cada cual a su estilo, todas estas universidades cuentan con un espacio ordenado, claro y realmente orientado a la captación de fondos. Después de analizarlas y entender sus dinámicas, StockCrowd ha diseñado el Punto Giving. Se trata de un espacio prefigurado que aglutina todos los apartados necesarios para el fundraising de una universidad (privada o pública) o escuela de negocios.

Un esqueleto que, además, lleva implementado tres motores: el fiscal, el administrativo y el transaccional, para que el puzzle sea del todo completo.

El espacio FUNDING, o cómo dar salida a los proyectos de los investigadores y/o los estudiantes

La calidad de una universidad se mide por la calidad de sus docentes e investigaciones. De hecho, los principales rankings mundiales de educación superior, basan sus juicios en la calidad y cantidad de dichas investigaciones, y en sus reseñas en las principales publicaciones científicas. De ahí, la importancia de encontrar fondos para financiar las investigaciones de los cuadros docentes, y en algunos casos, de los estudiantes.

Un espacio FUNDING supone convertir una parte de  la web de la universidad en el gestor de los proyectos: los investigadores y/o estudiantes presentan sus proyectos, la universidad los valida, y los presenta en un escaparate orientado a la captación de fondos. Y en base a una estrategia de comunicación, los hace llegar a la ciudadanía en general, y a sus públicos de interés.

Después de ordenar, o en paralelo, hay que decidir qué tipo de modelo de fundraising es el adecuado para nuestra universidad: alumni, major gift, empresarial, de investigación o una mezcla.

Y echar a andar.

 

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Artículo escrito por Olga Garcia Guixé
Directora del Área de Servicios Fundraising de Stockcrowd

 

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